Vehículos eléctricos y los incendios, están preparados los bomberos ?



A medida que los coches eléctricos se van propagando por el mundo y por la sociedad, como vehículos que son se tienen que enfrentar a los rigores del mundo real y, obviamente, a la posibilidad de sufrir un accidente.

Lejos de ser un incidente más en carretera, los accidentes que involucran a coches eléctricos pueden producir incendios eléctricos con una problemática muy particular y una elevada dificultad que supone un reto al que los bomberos se tienen que enfrentar con formación y procedimientos específicos.

A principios de 2018 un conductor falleció cuando su Tesla Model X chocó contra una mediana de una autovía en Mountain View (California, EEUU). En aquel accidente los servicios de emergencias se enfrentaron a un fuego de una virulencia desconocida para cualquier coche de combustión.



Los paquetes de baterías suelen estar convenientemente protegidos contra los impactos, pero bajo unas condiciones muy particulares las células pueden llegar a dañarse e iniciar lo que se conoce como escape térmico. Sin necesidad de presencia de llamas, las baterías pueden comenzar a calentarse por encima de 482ºC, haciendo que los elementos de plástico cercanos empiecen a arder, calentando a su vez a las células adyacentes y replicando el proceso en una reacción en cadena que se puede repetir por miles, tantas como células compongan la batería. En un Tesla Model X esta cifra es de 7.000 celdas de iones de litio.

Esta diferencia de dificultad se refleja también en el consumo de agua. Mientras que un solo camión de bomberos basta para apagar el fuego de un coche y puede transportar entre 1.500 y 5.000 litros de agua, al Tesla de California hubo que aplicarle más de 11.000 litros de agua.

Baterías de iones de litio



Las baterías de iones de litio son ahora mismo el estándar en coches eléctricos y en la mayoría de los híbridos, al menos hasta que las baterías de estado sólido sean una realidad. Los coches eléctricos disponen de una multitud de sistemas de seguridad para impedir que las baterías ardan e impedir incluso el riesgo de electrocución en caso de accidente.

De entrada debemos aclarar que todos los coches eléctricos actuales cuentan con un sistema que regula la carga de la batería para evitar el embalamiento térmico. De hecho, no hay ningún modelo que permita, por ejemplo, la carga al 100 % de la batería. Aunque el indicador de a bordo te diga que está al 100 %, en realidad estará entre el 80 y el 85 % en la mayoría de fabricantes. Del mismo modo, nunca se descarga del todo, aunque te quedes a 0 % y el coche se niega a avanzar.


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