Los bomberos tecnológicos de Silicon Valley



Menlo Park, CA._  Los avances de Silicon Valley llegan hasta los bomberos de esta zona de California, donde emplean la tecnología más avanzada para luchar contra el fuego, como cascos con rayos láser para ver entre el humo.

Ese dispositivo, bautizado por su empresa creadora como C-Thru, parece sacado directamente de un videojuego, con un “brazo” láser que emerge del lateral del casco y un visor transparente desde el que el bombero va dirigiendo la mirada.

Poder entrar en un entorno oscuro y con humo, con las manos libres y con un dispositivo que permite ver lo que hay en la habitación y a las personas que puedan estar en el suelo es algo que “cambia por completo las reglas del juego”, cuenta a Efe Thomas Cuschieri, jefe de la brigada de bomberos de Woodside (California)

Al estilo de las denostadas gafas Google Glass, C-Thru va “imprimiendo” sobre la imagen real, de manera que el bombero pasa de verlo todo negro a poder distinguir los contornos de las paredes o el mobiliario -que aparecen en líneas verdes- y los puntos más calientes de la habitación, que se ven en rojo e incluyen, si se da el caso, los cuerpos humanos.

Esto se logra mediante una combinación de láser -un rayo de color verde que sale disparado del casco y que sirve para medir la profundidad- y tecnología de imagen térmica, que mide la temperatura relativa de cada cuerpo y muestra los puntos más calientes, permitiendo así detectar rápidamente dónde está el fuego.

A un precio de 5.000 dólares por dispositivo, el jefe de bomberos de Menlo Park pagó a principios de este mes unos 200.000 dólares para equipar a los cuarenta miembros del cuerpo, una inversión a su juicio justificada porque el producto ha sido diseñado contando con las opiniones de los profesionales, que lo han estado probando durante los últimos dos años.

En una demostración para Efe, el bombero Norman Bolaños, con seis años de experiencia en el cuerpo, se adentra, equipado con C-Thru, en una cámara de entrenamiento cargada hasta arriba de humo, mientras su jefe, Schapelhouman, sigue sus movimientos mediante “streaming” desde un monitor en otra habitación.

“Antes íbamos a ciegas. Cuando no teníamos visibilidad teníamos que echarnos al suelo y estar apoyando continuamente el pie contra la pared para orientarnos y no perdernos. Ahora no sólo no tenemos que hacer eso, sino que podemos ir incluso con las manos libres”, explica a Efe Bolaños mientras se retira meticulosamente todo el equipamiento al terminar la demostración.

Fuente: EFE

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