Caracas, Venezuela.- Venezuela enfrenta una de las peores catástrofes naturales de su historia reciente luego de que dos fuertes terremotos de magnitudes 7.2 y 7.5 se registraran el 24 de junio de 2026, con apenas segundos de diferencia entre ambos. Los movimientos telúricos tuvieron su epicentro en la región centro-norte del país y provocaron graves daños en los estados de La Guaira, Caracas, Miranda, Aragua, Carabobo y Falcón.
Balance oficial de víctimas
Hasta la mañana de este viernes 26 de junio, las cifras oficiales indican:
- 235 personas fallecidas.
- Más de 4,300 heridos.
- 157 personas desaparecidas.
- Más de 200 personas rescatadas con vida entre los escombros.
- Alrededor de 2,900 familias damnificadas.
Las autoridades venezolanas advierten que estas cifras podrían aumentar debido a que continúan las operaciones de búsqueda y rescate en edificios colapsados.
Nivel de destrucción en el país
Aunque el Gobierno venezolano aún no ha publicado un porcentaje oficial de destrucción nacional, los primeros análisis satelitales y evaluaciones de daños indican:
- Más de 250 edificios y estructuras resultaron dañados o destruidos.
- Más de 100 edificaciones colapsaron en La Guaira, considerada la zona cero del desastre.
- Ocho hospitales sufrieron daños estructurales.
- Infraestructuras de transporte, puentes, carreteras y el Aeropuerto Internacional de Maiquetía reportaron afectaciones importantes.
Especialistas en gestión de desastres estiman preliminarmente que las áreas urbanas más afectadas presentan entre un 20 % y un 30 % de daños estructurales severos, mientras que a nivel nacional la destrucción directa podría representar entre un 5 % y un 10 % de la infraestructura crítica en las regiones impactadas. Sin embargo, estas cifras siguen siendo preliminares y están sujetas a futuras evaluaciones oficiales.
Operaciones de búsqueda y rescate
El Gobierno venezolano desplegó una de las mayores movilizaciones de emergencia de los últimos años:
- Más de 11,500 funcionarios de seguridad y emergencia.
- Equipos de:
- Bomberos.
- Protección Civil.
- Fuerzas Armadas.
- Equipos USAR (Búsqueda y Rescate Urbano).
- Voluntarios comunitarios.
- Más de 100 equipos de maquinaria pesada para remoción de escombros.
Las operaciones se concentran en:
- La Guaira.
- Catia La Mar.
- Caracas.
- Valencia.
- Naguanagua.
Las primeras 48 horas han sido catalogadas por las autoridades como "críticas" para la localización de sobrevivientes.
Colapso del sistema hospitalario
El gran número de víctimas ha provocado un enorme desafío para el sistema sanitario venezolano.
Diversos hospitales han quedado desbordados por la llegada masiva de pacientes politraumatizados, incluyendo:
- Traumatismos craneoencefálicos.
- Síndrome de aplastamiento.
- Fracturas múltiples.
- Lesiones torácicas.
- Pacientes pediátricos y adultos mayores en estado crítico.
Las autoridades sanitarias han instalado:
- Hospitales de campaña.
- Áreas de clasificación (triage) en zonas afectadas.
- Centros de estabilización para pacientes críticos.
- Puestos médicos avanzados cercanos a las áreas de colapso.
Papel de las ambulancias y servicios prehospitalarios
Los servicios de ambulancias se han convertido en una pieza fundamental de la respuesta.
Las principales acciones incluyen:
- Evacuación masiva de heridos.
- Traslados interhospitalarios.
- Implementación de sistemas de triage de múltiples víctimas.
- Transporte de equipos médicos y suministros.
- Coordinación con bomberos y grupos de rescate.
La demanda de ambulancias ha sido tan elevada que numerosos vehículos de emergencia han debido operar de manera continua, generando preocupación por el agotamiento del personal y la capacidad operativa del sistema de emergencias.
Desde la perspectiva de la atención prehospitalaria, este desastre vuelve a demostrar la importancia de:
- Sistemas de Comando de Incidentes.
- Equipos de respuesta a incidentes con múltiples víctimas.
- Coordinación entre agencias.
- Equipos USAR y personal de emergencias médicas capacitado en medicina de desastres.
La respuesta de la comunidad internacional
La tragedia ha generado una inmediata movilización internacional.
Entre los países y organismos que han ofrecido ayuda se encuentran:
- Estados Unidos
- España
- México
- República Dominicana
- Argentina
- El Salvador
- Organización de las Naciones Unidas
- Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas
Las contribuciones incluyen:
- Equipos de búsqueda y rescate.
- Personal médico.
- Hospitales móviles.
- Medicamentos.
- Equipos de telecomunicaciones.
- Alimentos y agua potable.
- Fondos de ayuda humanitaria por cientos de millones de dólares.
Solidaridad ciudadana
Miles de venezolanos han participado de manera espontánea en:
- Centros de acopio.
- Distribución de alimentos.
- Donaciones de sangre.
- Transporte de suministros.
- Apoyo logístico a rescatistas.
- Búsqueda de personas desaparecidas mediante plataformas digitales y redes sociales.
Un llamado para los sistemas de emergencias de América Latina
El terremoto de Venezuela deja importantes lecciones para todos los sistemas de respuesta de la región:
- Fortalecer la preparación ante desastres.
- Mejorar los sistemas de alerta y comunicaciones.
- Incrementar la capacidad de respuesta de los servicios de ambulancias.
- Capacitar al personal en medicina de desastres y manejo de incidentes con múltiples víctimas.
- Desarrollar redes internacionales de cooperación humanitaria.
Mientras continúan las labores de rescate, Venezuela enfrenta una de las emergencias humanitarias más complejas de su historia reciente, en una tragedia que ha dejado cientos de muertos, miles de heridos y un país entero luchando por recuperarse de la devastación.


