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Wellington Gómez Pichardo |
En un entorno donde la juventud suele asociarse con rapidez, fuerza física y resistencia, muchos se preguntan si es posible continuar —o incluso iniciar— una carrera como paramédico o Técnico en Emergencias Médicas (TEM) después de los 50 o 60 años.
La respuesta corta es sí. La respuesta real es mucho más interesante.
La edad no define la vocación
La atención prehospitalaria no es solo fuerza y velocidad. Es criterio clínico, toma de decisiones bajo presión, comunicación efectiva, liderazgo en escena y estabilidad emocional. Y si hay algo que se fortalece con los años, es precisamente la capacidad de juicio.
Un paramédico con décadas de vida ha enfrentado pérdidas, crisis personales, situaciones complejas y experiencias que moldean la templanza. En una escena caótica, esa serenidad puede marcar la diferencia entre el desorden y el control.
¿Es físicamente posible?
Seamos honestos: el trabajo prehospitalario exige esfuerzo físico. Levantamiento de pacientes, maniobras en espacios reducidos, exposición a calor, estrés térmico, turnos prolongados.
Sin embargo, hay varios factores que cambian la perspectiva:
- El trabajo en equipo reduce la carga individual.
- Existen protocolos modernos de movilización segura.
- Muchas instituciones implementan equipos de apoyo y tecnologías que disminuyen el esfuerzo físico.
- No todas las funciones dentro del sistema EMS son operativas de primera línea.
Además, mantener buena condición cardiovascular, fuerza funcional y hábitos saludables permite desempeñarse con eficiencia incluso después de los 60 años. La clave no es la edad cronológica, sino la edad funcional.
El valor de la experiencia en escena
Un profesional mayor suele tener:
- Mejor manejo del estrés.
- Mayor empatía con pacientes adultos mayores.
- Mejor comunicación con familiares en crisis.
- Capacidad de liderazgo natural.
Juicio clínico más refinado.
En la atención prehospitalaria, donde cada minuto cuenta, la experiencia puede reducir errores impulsivos. La rapidez sin criterio es peligrosa; la rapidez con experiencia salva vidas.
Reinventarse dentro del sistema
No todos los profesionales mayores necesitan permanecer en unidades de alta demanda física. Existen múltiples roles dentro del sistema de emergencias:
- Coordinación y despacho.
- Capacitación y docencia.
- Supervisión operativa.
- Auditoría clínica.
- Gestión de calidad.
- Investigación en atención prehospitalaria.
- Apoyo comunitario y prevención.
En República Dominicana, donde el sistema de emergencias continúa fortaleciéndose, la experiencia acumulada de técnicos veteranos puede ser un activo estratégico en la formación de nuevas generaciones.
¿Se puede empezar después de los 50?
Sí, aunque con realismo.
Algunas personas descubren su vocación tardíamente. Otras, tras una jubilación, buscan una carrera con propósito. Iniciar formación como Técnico en Emergencias Médicas después de los 50 requiere:
- Evaluación médica previa.
- Compromiso físico.
- Adaptabilidad al aprendizaje tecnológico.
- Disciplina académica.
- Pero la madurez aporta ventajas claras: responsabilidad, constancia y motivación genuina.
Retos reales
No todo es idealismo. Existen desafíos:
- Recuperación física más lenta.
- Mayor riesgo de lesiones si no se mantiene entrenamiento.
- Adaptación a protocolos digitales y sistemas electrónicos.
- Jornadas nocturnas que pueden afectar más el organismo.
Sin embargo, estos retos no son barreras absolutas, sino variables a gestionar con planificación.
Vocación sin fecha de vencimiento
La atención prehospitalaria no es una carrera; es una identidad profesional.
Muchos paramédicos mayores coinciden en algo: no siguen por necesidad económica, sino por convicción. La adrenalina puede disminuir, pero el compromiso crece.
En un sistema donde la rotación de personal joven es alta, la estabilidad que aportan los veteranos fortalece la cultura institucional.
La pregunta correcta
Tal vez no deberíamos preguntar:
“¿Es demasiado tarde para ser paramédico ?”
Sino:
“¿Estoy física, mental y emocionalmente apto para servir?”
Si la respuesta es sí, la edad es un número, no una sentencia.
Conclusión
Ser paramédico o Técnico en Emergencias Médicas después de los 50 años no solo es posible; en muchos casos, es valioso para el sistema.
La atención prehospitalaria necesita juventud para correr… pero necesita experiencia para decidir.
Y esa experiencia no tiene fecha de caducidad.


