New York.- Un violento incidente ocurrido durante una respuesta de emergencia en la ciudad de Nueva York dejó al menos dos técnicos en emergencias médicas (TEM) hospitalizados y otros tres rescatistas lesionados, luego de que el paciente al que intentaban ayudar se tornara agresivo dentro de un edificio residencial en el Bronx.
El hecho ocurrió la noche del jueves en un edificio ubicado en Sedgwick Avenue, en el sector Morris Heights, cuando un equipo del servicio de emergencias fue despachado para atender a un hombre con alteración del estado mental reportado por familiares.
Una llamada de ayuda que terminó en violencia
Según informaron las autoridades, los paramédicos llegaron al lugar alrededor de las 10:00 de la noche tras recibir un llamado de emergencia relacionado con el comportamiento errático de un residente del edificio.
Sin embargo, cuando los profesionales intentaban evaluar al paciente en el pasillo del séptimo piso, el hombre —identificado como José Bencosme, de 22 años— reaccionó violentamente y comenzó a atacar al personal sanitario.
Durante el altercado:
- Un TEM de 32 años sufrió una profunda laceración en la cabeza, que requirió grapas para cerrar la herida.
- Otro rescatista de 20 años resultó con lesiones en el rostro tras recibir golpes durante la agresión.
- Ambos fueron trasladados a un hospital cercano, donde permanecieron en condición estable.
Otros rescatistas también resultaron heridos
La situación generó un despliegue de apoyo adicional. Mientras otros miembros del equipo intentaban acceder al edificio para ayudar a sus compañeros, tres EMT adicionales resultaron lesionados en medio del caos.
Uno de ellos incluso se cortó las manos con vidrio al intentar romper la puerta de entrada del edificio para llegar rápidamente al lugar donde se producía el ataque.
Testigos señalaron que la escena fue particularmente impactante: sangre en el pasillo, gritos y un forcejeo entre el paciente y los socorristas que intentaban controlarlo hasta la llegada de la policía.
El sospechoso fue arrestado
La policía de Nueva York llegó minutos después del incidente y arrestó al agresor sin mayores complicaciones, acusándolo de dos cargos de agresión contra personal de emergencias, considerados delitos graves debido a la condición de primeros respondedores de las víctimas.
Curiosamente, algunos vecinos describieron al joven como “un muchacho tranquilo y amable”, señalando que nunca habían observado comportamientos violentos en él anteriormente.
Familiares indicaron que el hombre comenzó a mostrar conducta errática y paranoia antes del incidente, lo que motivó el llamado inicial al servicio de emergencias.
Violencia contra paramédicos: un problema creciente
El ataque ha vuelto a poner sobre la mesa un problema que cada vez preocupa más a las autoridades y a los sindicatos del sector: la violencia contra el personal de emergencias médicas.
En Nueva York, datos recientes indican que cientos de incidentes violentos contra personal EMS se reportan cada año, muchos de ellos ocurridos precisamente durante intervenciones con pacientes en crisis mental o bajo efectos de sustancias.
Expertos en seguridad prehospitalaria advierten que estos escenarios se han vuelto cada vez más frecuentes, obligando a los servicios de emergencias a reforzar estrategias como:
- protocolos de evaluación de riesgo en escena
- entrenamiento en desescalada
- coordinación más estrecha con fuerzas policiales
Un recordatorio de los riesgos del trabajo prehospitalario
Aunque la labor de los paramédicos suele asociarse con salvar vidas, situaciones como esta recuerdan que el personal de atención prehospitalaria enfrenta riesgos reales cada vez que responde a una llamada de emergencia.
Aun así, estos profesionales continúan llegando primero a escenarios críticos, muchas veces sin saber si la situación implicará únicamente atención médica… o también un peligro para su propia integridad.

