JERUSALÉN.— El Ejército israelí anunció la apertura de una investigación criminal por la muerte de 15 trabajadores palestinos de emergencia ocurrida en marzo de 2025 en la zona de Tel al-Sultan, en Rafah, en el sur de la Franja de Gaza.
La decisión representa un cambio significativo respecto al tratamiento inicial del caso y constituye una de las primeras investigaciones criminales anunciadas por las autoridades militares israelíes sobre la conducta de sus tropas durante la guerra en Gaza. El anuncio fue realizado después de una revisión interna de aproximadamente 150 incidentes relacionados con la actuación de soldados israelíes.
El caso tiene especial relevancia para el ámbito de los servicios de emergencias porque las víctimas pertenecían a organizaciones dedicadas precisamente a responder a situaciones de peligro, evacuar heridos y prestar asistencia humanitaria.
Una misión de rescate que terminó en tragedia
El episodio ocurrió el 23 de marzo de 2025, cuando equipos de emergencia palestinos acudieron a una zona de Rafah después de que una vivienda fuera alcanzada durante una ofensiva israelí.
Una ambulancia de la Media Luna Roja Palestina (PRCS) salió inicialmente para atender a las víctimas. Posteriormente se perdió el contacto con el vehículo, por lo que fueron enviados otros equipos para localizar a sus compañeros.
De acuerdo con investigaciones posteriores, el convoy estaba integrado por ambulancias de la Media Luna Roja y vehículos de Defensa Civil palestina. Las unidades estaban identificadas como vehículos de emergencia y circulaban con sus luces de emergencia activadas.
Cuando los equipos localizaron la ambulancia desaparecida, varios trabajadores descendieron de los vehículos para acercarse al lugar. Fue entonces cuando comenzaron los disparos.
La investigación de Forensic Architecture y Earshot, publicada en 2026, reconstruyó el episodio mediante análisis de audio, video, geolocalización y modelado tridimensional. Según esa investigación, durante el ataque se efectuaron cientos de disparos, y posteriormente algunos de los trabajadores habrían sido asesinados a corta distancia.
¿Quiénes eran las víctimas?
Entre los fallecidos había:
- 8 integrantes de la Media Luna Roja Palestina.
- 6 miembros de la Defensa Civil palestina.
- 1 trabajador de Naciones Unidas.
Las autoridades de derechos humanos de Naciones Unidas señalaron que los trabajadores de la Media Luna Roja estaban de servicio y viajaban en vehículos claramente identificados con los emblemas de protección correspondientes.
El trabajador de Naciones Unidas fue identificado como Kamal Abdullah Shahtout, integrante de UNRWA.
La composición del grupo resulta especialmente importante desde la perspectiva humanitaria: no se trataba de un grupo armado, sino de personal dedicado a ambulancias, primeros auxilios, rescate y respuesta ante emergencias.
Los cuerpos permanecieron desaparecidos durante días
Después del ataque, los cuerpos de los trabajadores no fueron recuperados inmediatamente.
Según la documentación de la Media Luna Roja Palestina y organismos internacionales, los cadáveres fueron encontrados aproximadamente una semana después, el 30 de marzo de 2025, en una fosa común.
También fueron localizados los vehículos de emergencia destruidos y enterrados.
La situación generó una enorme preocupación entre organizaciones humanitarias, debido a que la recuperación de los cuerpos y de los vehículos se produjo varios días después del ataque.
Para los servicios de emergencia, el episodio plantea una cuestión particularmente grave: ¿qué ocurre cuando los propios vehículos y profesionales destinados a rescatar víctimas se convierten en objetivo durante una operación de socorro?
La versión inicial del Ejército israelí
En un primer momento, el Ejército israelí sostuvo que sus soldados habían abierto fuego porque los vehículos se aproximaban de manera sospechosa y, según su versión inicial, no tenían las luces encendidas ni podían ser identificados adecuadamente como vehículos de emergencia.
Sin embargo, posteriormente apareció material grabado desde uno de los vehículos que mostraba ambulancias y un camión de bomberos desplazándose con las luces de emergencia activadas y con elementos identificativos visibles.
El Ejército israelí modificó posteriormente parte de su explicación y reconoció problemas relacionados con el incidente. Uno de los mandos involucrados fue apartado de su cargo.
El único superviviente conocido del ataque, el voluntario de la Media Luna Roja Munther Abed, relató a Reuters que observó cómo soldados israelíes disparaban intensamente contra los vehículos de emergencia.
Abed también afirmó que posteriormente vio los vehículos destruidos y sangre en su interior, mientras una excavadora trabajaba en la zona.
Una investigación internacional encontró nuevas evidencias
El caso adquirió todavía mayor relevancia en 2026 tras una investigación de Forensic Architecture, realizada en colaboración con Earshot y la Media Luna Roja Palestina.
El análisis reconstruyó los movimientos de los vehículos, las posiciones de los equipos y la secuencia de los disparos mediante imágenes, grabaciones de audio, geolocalización y modelos tridimensionales.
Según sus conclusiones, los investigadores identificaron aproximadamente 900 disparos durante el ataque y determinaron que algunos trabajadores fueron atacados a muy corta distancia. La investigación también señaló que los vehículos de emergencia estaban claramente identificados.
El análisis de Naciones Unidas también señaló que el material disponible mostraba un convoy de ambulancias y un camión de bomberos claramente identificados, con las luces encendidas, y que los trabajadores fueron recibidos con disparos cuando intentaron aproximarse a la ambulancia que estaban buscando.
¿Qué implica ahora la investigación criminal?
El anuncio realizado en agosto de 2026 significa que el caso pasa de una revisión interna a una investigación criminal.
El Ejército israelí informó que su mecanismo interno de investigación recomendó abrir procedimientos criminales en dos casos: el asesinato de la niña palestina Hind Rajab, ocurrido en 2024, y el ataque que provocó la muerte de los 15 trabajadores de emergencia en marzo de 2025.
Sin embargo, la decisión ha sido recibida con escepticismo por organizaciones de derechos humanos y familiares de las víctimas.
El principal cuestionamiento es que las investigaciones militares israelíes sobre posibles abusos cometidos contra palestinos raramente terminan en condenas, según organizaciones israelíes de derechos humanos citadas por Reuters.
La familia de Hind Rajab y la Media Luna Roja Palestina han reclamado investigaciones internacionales independientes.
La dimensión del derecho internacional
El caso también tiene una dimensión jurídica importante.
Una comunicación de expertos y relatores especiales de Naciones Unidas señaló que el personal médico y de emergencia está protegido por el derecho internacional humanitario y que los ataques deliberados contra personal médico, vehículos sanitarios y trabajadores humanitarios pueden constituir graves violaciones del derecho internacional.
El documento recuerda además que las ambulancias y el personal médico tienen una protección especial bajo los Convenios de Ginebra y sus protocolos adicionales.
Esto no significa que toda muerte de un trabajador sanitario durante un conflicto constituya automáticamente un crimen de guerra. La determinación jurídica depende de factores como la intención, las circunstancias del ataque, la identificación del objetivo y las normas aplicables. Pero precisamente por eso la investigación de los hechos resulta fundamental.
Una advertencia para los servicios de emergencia
Más allá del conflicto entre Israel y Hamas, el episodio plantea una preocupación universal para los sistemas de atención prehospitalaria.
Una ambulancia debe ser reconocida como un vehículo de protección y asistencia, no como un objetivo
Paramédicos, técnicos de emergencias, bomberos, conductores de ambulancia y trabajadores humanitarios ingresan diariamente a escenarios donde otras personas intentan salir. Su función consiste en acercarse al peligro para rescatar a quienes necesitan ayuda.
Cuando un equipo de emergencia pierde la posibilidad de trabajar con seguridad, toda la cadena de respuesta queda comprometida.
El caso de Rafah demuestra además que la identificación visual de las unidades, las comunicaciones operativas, la coordinación con las fuerzas militares y los mecanismos de seguridad para los corredores humanitarios pueden convertirse en asuntos de vida o muerte.
Un caso que sigue abierto
La investigación criminal anunciada por Israel todavía no determina responsabilidades individuales ni equivale a una condena.
Pero representa un nuevo capítulo en uno de los episodios más graves registrados contra personal de emergencia durante la guerra de Gaza.
La evidencia recopilada durante el último año —incluidos videos, grabaciones, testimonios, autopsias y análisis forenses— ha permitido reconstruir con mayor precisión lo ocurrido aquella madrugada del 23 de marzo de 2025.
Ahora queda por determinar si la investigación criminal será capaz de establecer responsabilidades y ofrecer respuestas a las familias de los fallecidos.
Para el mundo de la atención prehospitalaria, el caso deja una pregunta que trasciende Gaza:
¿Quién protege a quienes arriesgan su vida para salvar la de los demás?
Consultas
- JEMS – EMS Operations
- Associated Press, información sobre las investigaciones anunciadas por el Ejército israelí.
- Reuters, investigación sobre Hind Rajab y los trabajadores de emergencia.
- Naciones Unidas, comunicación de los procedimientos especiales sobre el ataque contra personal médico y de emergencia.
- Forensic Architecture, reconstrucción del ataque del 23 de marzo de 2025.
- Palestine Red Crescent Society, informe de respuesta humanitaria de marzo de 2025.



