Nuevo México.- Un técnico en emergencias médicas (TEM) resultó herido tras ser apuñalado dentro de una ambulancia mientras trasladaba a un paciente en el estado de Nuevo México, en un hecho que vuelve a poner sobre la mesa los riesgos reales que enfrenta el personal de atención prehospitalaria.
De acuerdo con el medio estadounidense KOAT, el profesional fue atendido en dos hospitales distintos tras el incidente. Hasta el momento, las autoridades no han revelado detalles oficiales sobre su condición actual.
¿Qué ocurrió?
Según el reporte policial, el Servicio Médico de Emergencia del hospital respondió inicialmente a una llamada relacionada con Kel Avena, de 35 años. Durante el traslado hacia el Gila Regional Medical Center, se produjo una confrontación en el compartimento trasero de la ambulancia.
En medio del altercado, el TEM fue presuntamente apuñalado por Avena dentro del vehículo en movimiento.
A pesar de la gravedad del momento, el paramédico herido logró alertar al conductor de la unidad, quien intervino rápidamente para asistir a su compañero y ayudarlo a salir del área trasera de la ambulancia.
Las autoridades no han revelado la identidad ni del conductor ni del profesional lesionado.
Intervención policial y arresto
El sospechoso quedó atrapado en el compartimento trasero de la ambulancia hasta que oficiales de la policía y agentes de la Grant County Sheriff's Office llegaron a la escena.
Kel Avena fue arrestado y enfrenta cargos por:
- Agresión agravada
- Asalto a un trabajador de la salud
- Dos cargos de manipulación de pruebas
El caso continúa bajo investigación.
Una realidad que no puede normalizarse
Más allá del hecho puntual, este caso refleja una problemática creciente en distintos países: la violencia contra el personal sanitario y prehospitalario.
El espacio reducido de una ambulancia, la cercanía física obligatoria y la naturaleza impredecible de algunas emergencias convierten cada traslado en un entorno potencialmente vulnerable. Los TEM y paramédicos trabajan sin barreras físicas, muchas veces sin apoyo policial inmediato, y con pacientes que pueden estar bajo efectos de sustancias, alterados o en crisis psiquiátrica.
En República Dominicana y en otros países de Latinoamérica, también se han reportado agresiones al personal de salud en servicios de emergencia, lo que refuerza la necesidad de:
- Protocolos de seguridad más estrictos
- Capacitación en manejo de pacientes violentos
- Coordinación oportuna con fuerzas del orden
- Legislaciones que protejan de forma efectiva al personal sanitario
El uniforme no es una armadura. Y cada agresión a un profesional de emergencias es un golpe directo al sistema de salud y a la comunidad que depende de él.

