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Reclamo de US$10 millones: familia acusa a primeros respondedores de dejar fragmento de guante en la vía aérea de un bebé


Arizona, EEUU.- Un reclamo por US$10 millones presentado contra la ciudad de Mesa, Arizona, plantea una grave interrogante sobre la atención prehospitalaria de un bebé que murió después de sufrir una obstrucción de la vía aérea. La familia sostiene que un fragmento de guante utilizado durante las maniobras de reanimación pudo haber quedado en el bronquio del menor y posteriormente provocar la obstrucción que terminó con su vida.

El caso involucra a Oliver Schlievert, nacido prematuramente en diciembre de 2024, y a sus padres, Jarin y Jessika Schlievert. De acuerdo con la información publicada por JEMS y el East Valley Tribune, la familia presentó en agosto un reclamo por muerte injusta contra la ciudad de Mesa.

Un nacimiento prematuro y una historia clínica compleja

Oliver nació a las 33 semanas de gestación después de que su madre quedara embarazada de gemelos mediante fertilización in vitro. Su hermano, Asher, murió antes de nacer.

Según la información citada por JEMS, Oliver necesitó reanimación al nacer y posteriormente fue diagnosticado con parálisis cerebral y encefalopatía hipóxico-isquémica (HIE), una lesión cerebral asociada con una disminución del suministro de oxígeno o flujo sanguíneo al cerebro.

El bebé permaneció sus primeros 41 días de vida en una unidad de cuidados intensivos neonatales y regresó posteriormente a su hogar con una sonda de alimentación.

La emergencia ocurrió el 16 de febrero de 2026

El episodio que terminó con su muerte ocurrió la noche del 16 de febrero de 2026, cuando Oliver comenzó a presentar hipersalivación en el apartamento familiar.

Según el abogado de los padres, Howard Snyder, Jessika intentó aspirar la saliva mientras Jarin iniciaba maniobras de RCP en el suelo de la sala.

La llamada al 911 movilizó inicialmente a tres agentes de la Policía de Mesa. Uno de ellos continuó las maniobras de RCP hasta la llegada de seis paramédicos del Mesa Fire and Medical Department, quienes asumieron la atención del menor.

La propia información institucional de Mesa confirma que su sistema de respuesta médica combina unidades de transporte médico con equipos de bomberos y que sus servicios de EMS realizan evaluación, tratamiento y transporte de pacientes críticos.

Traslado urgente al hospital

Según el reclamo presentado por sus padres y citado por JEMS, los médicos realizaron varios intentos antes de conseguir intubarlo. También efectuaron maniobras para intentar eliminar lo que inicialmente se consideraba un tapón de mucosidad que estaba obstruyendo el pulmón derecho.

Sin embargo, el cuadro respiratorio no mejoró. El reclamo señala que el hemitórax derecho permaneció densamente afectado y que persistió un broncoespasmo severo. Finalmente, las maniobras de reanimación fueron suspendidas.

La hora de muerte registrada fue 11:56 p. m. Los padres permanecieron junto a su hijo durante la reanimación y posteriormente sostuvieron su cuerpo y se despidieron de él.

El hallazgo que cambió la investigación

Según el abogado de la familia, un médico del Banner University Medical Center de Tucson realizó la autopsia y encontró que el bronquio principal izquierdo estaba obstruido por un fragmento de material de aspecto gomoso, de color púrpura-azulado.

Posteriormente, el Maricopa County Office of the Medical Examiner revisó el caso y estableció como causa de muerte: “Asphyxia due to airway obstruction by foreign body” Es decir, asfixia debido a una obstrucción de la vía aérea por un cuerpo extraño.

El reclamo de la familia señala además que el 19 de febrero de 2026 el médico forense recibió información nueva desde el hospital indicando que se había encontrado un fragmento de guante en el bronquio principal del menor.

La acusación contra los primeros respondedores

A partir de ese hallazgo, los padres sostienen que el cuerpo extraño tuvo que llegar a la vía aérea durante las maniobras realizadas por los primeros respondedores.

El abogado argumenta que el fragmento pudo proceder de un guante utilizado por personal policial o de Mesa Fire and Medical y acusa a los intervinientes de negligencia y de no haber identificado oportunamente una posible lesión o pérdida de material del guante.

El reclamo también cuestiona la calidad de las compresiones realizadas por personal de Mesa, aunque esos señalamientos forman parte de las alegaciones de la familia y no constituyen hechos establecidos por una sentencia judicial.

La propia reclamación plantea otra posibilidad

Un aspecto relevante del caso es que la familia no descarta completamente que el fragmento pudiera haber llegado a la vía aérea durante la atención hospitalaria.

El documento presentado contra Mesa menciona expresamente que el incidente también pudo haber ocurrido mientras el menor era atendido en el hospital.

Banner Health, por su parte, declinó hacer comentarios sobre el caso alegando sus políticas de privacidad respecto de pacientes individuales.

Por tanto, a esta altura, no puede afirmarse como hecho confirmado que un paramédico o policía haya dejado el fragmento en la vía aérea de Oliver.

Una investigación que todavía está abierta

La ciudad de Mesa confirmó que había recibido el reclamo y que lo estaba investigando.

La respuesta resulta especialmente relevante porque una reclamación administrativa de US$10 millones no equivale a una sentencia ni significa que el municipio haya aceptado responsabilidad.

Será necesario determinar, entre otros aspectos:

  • cuándo apareció el cuerpo extraño
  • qué material era exactamente
  • si correspondía a un guante utilizado por los primeros respondedores
  • si pudo desprenderse durante las maniobras de RCP, ventilación o manejo de la vía aérea
  • si pudo introducirse durante la atención hospitalaria
  • qué procedimientos de evaluación de la vía aérea se realizaron
  • y si existió una actuación por debajo del estándar de atención aplicable

El reto de la vía aérea pediátrica

Más allá de la disputa legal, el caso plantea una cuestión relevante para los servicios de emergencias: la seguridad durante el manejo de la vía aérea de pacientes pediátricos.

La obstrucción por cuerpo extraño es una emergencia potencialmente mortal. En un paciente pequeño, cualquier material extraño que llegue a la vía aérea puede tener consecuencias graves.

Los equipos de SEM deben trabajar además en condiciones de enorme presión: pacientes con hipoxia, secreciones, vómitos, sangre, movimientos involuntarios y maniobras simultáneas de ventilación y reanimación.

En este tipo de escenarios, el uso de guantes forma parte de las precauciones estándar, pero también exige que los profesionales estén atentos a su integridad durante procedimientos que implican contacto con dientes, secreciones, dispositivos de vía aérea y superficies que pueden provocar desgarros.

La existencia de un fragmento de guante en una vía aérea, si se confirma que procedió de la atención prehospitalaria, abriría además preguntas sobre detección de material extraño, inspección de equipos, control de calidad y documentación del procedimiento.

Mesa cuenta con un sistema SEM propio

El caso se produce en una jurisdicción que dispone de un sistema municipal de atención prehospitalaria.

Mesa Fire and Medical Department informa que sus servicios de SEM representan una parte importante de su actividad y que su división médica supervisa servicios, programas y entrenamiento relacionados con la atención de emergencias. El departamento también dispone de unidades de transporte médico que trabajan junto con las unidades de bomberos.

La ciudad señala además que sus equipos de emergencia incluyen personal de distintos niveles, incluidos paramédicos y técnicos de emergencias médicas, y que las unidades de transporte participan en la atención en escena y durante el traslado.

Un caso que deberá resolverse con evidencia

La muerte de Oliver deja dos cuestiones diferentes que no deben confundirse.

La primera es médica: ¿qué produjo exactamente la obstrucción de su vía aérea y cuándo ocurrió?

La segunda es jurídica: ¿puede demostrarse que esa obstrucción fue consecuencia de una actuación negligente de los primeros respondedores?

Por ahora, la evidencia pública disponible confirma que el médico forense estableció la muerte por asfixia debido a una obstrucción de la vía aérea por un cuerpo extraño y que existe un reclamo de US$10 millones contra la ciudad de Mesa. Pero la atribución del fragmento a los primeros respondedores sigue siendo una alegación de la familia pendiente de investigación y eventual determinación judicial.

El caso también recuerda una realidad de la atención prehospitalaria: en una emergencia pediátrica, una intervención destinada a salvar la vida puede desarrollarse en segundos y bajo condiciones extremas, pero cada elemento utilizado durante el procedimiento —guantes, dispositivos de ventilación, aspiradores, tubos y otros materiales— forma parte de la seguridad del paciente.

Si finalmente se demuestra que un fragmento de un guante utilizado durante la reanimación terminó en la vía aérea del menor, el caso podría convertirse además en una referencia para revisar los protocolos de manejo de vía aérea, control de equipos, inspección de guantes y documentación de eventos adversos en EMS.
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